Los claretes y rosados viven en esa deliciosa frontera donde el vino se vuelve más libre. Frescos, vibrantes y llenos de matices, son vinos que históricamente han acompañado mesas, veranos y conversaciones interminables… aunque durante demasiado tiempo hayan sido injustamente subestimados.
Hoy vuelven con fuerza y personalidad propia: desde rosados delicados y gastronómicos hasta claretes con más estructura, carácter y profundidad. Vinos que hablan de territorio, de variedades y también de una forma más relajada —pero no menos seria— de disfrutar el vino.
En esta cata a ciegas dejaremos fuera etiquetas, prejuicios y colores preconcebidos. Solo quedarán la copa, la nariz y el paladar. Porque a veces los vinos más sorprendentes son precisamente los que nadie esperaba.
Precio: 35€. Reserva tu plaza aquí.
