En este tipo de degustación, los catadores prueban los vinos sin conocer su etiqueta, origen o variedad de uva, lo que les permite centrarse exclusivamente en las características organolépticas de cada copa.
El proceso comienza con la observación visual. A continuación, se pasa a la fase olfativa, donde los aromas revelan pistas sobre la edad, la crianza y el tipo de uva. Finalmente, en la fase gustativa, los catadores analizan los vinos, descubriendo matices que podrían pasar desapercibidos si se conociera el nombre del vino de antemano.
Este ejercicio no solo ayuda a desarrollar el paladar y afinar la percepción de los aromas y sabores, sino que también desmonta prejuicios sobre etiquetas y precios, demostrando que un vino de calidad no siempre es el más costoso o el más famoso.
La cata a ciegas es una excelente actividad para amantes del vino o simplemente para quienes desean disfrutar de una experiencia sensorial diferente, dejando que el vino hable por sí mismo, sin influencias externas.
¡No te la pierdas!
Cata guiada por nuestra sumiller Mariví Gª Ampudia.
Precio: 28€. Reserva tu plaza aquí.
